Las piscinas de los hoteles son un elemento clave en la experiencia y satisfacción de los huéspedes.

Ofrecen un espacio de relación y ocio para los huéspedes.

Sin embargo, una pérdida de entre 2 y 2,5 cm de agua por semana puede indicar la existencia de fugas, lo que aumenta el consumo de agua, productos químicos y energía, y puede señalar problemas estructurales o de mantenimiento que requieren una intervención rápida.

Las fugas en piscinas de hoteles pueden originarse por fallos en los circuitos de presión, defectos de instalación o problemas estructurales, por lo que la reparación sin obra se presenta como una solución eficaz y no invasiva.

  • Detección electrónica de fugas

    Utilizamos equipos electrónicos especializados que permiten localizar con precisión el punto exacto de la fuga sin necesidad de realizar excavaciones ni obras innecesarias.

  • Pruebas de presión y tintura

    Se utilizan para verificar la integridad de las tuberías y detectar fisuras, grietas o pérdidas de agua en la estructura y en el sistema hidráulico de la piscina.

  • Inspección con cámara subacuática

    Se utilizan cámaras especiales para realizar una inspección visual detallada y localizar fugas de forma rápida y precisa.

Una bajada rápida del nivel de agua o la aparición de zonas húmedas alrededor de la piscina pueden indicar la existencia de una fuga.

  • Descenso del nivel de agua

  • Marcas en las paredes de la piscina

  • Marcas de humedad cerca de la piscina

  • Acumulación de agua en zonas cercanas.